Ahora que la pintura está seca, ahora que el tiempo ha desadherido pedazos de mis escritos de la pared interminable de mi vida aquí y allá, logro discernir sus auténticos colores. Ahora que están desgastados, vahídos, sé distinguirr por fin con claridad cuales me causarían satisfacción si perduraran y cuales me parecen una máscara absurda de diseños sin voz, de café sin filtrar, de palabra sobre palabra, así, sin más.
Admito ante mi propia alma descarrilada y cualquier otro viajero al que le interese que jamás he de avergonzarme de la verdad, que nunca arrojaré mis viejas realidades al mar, por ridículas que me parezcan vistas a través del extraño caleidoscopio de la perspectiva.
Mas de estos actores sin guión, de estas pelucas grises, de estos lienzos despilfarrados que se apilan en la esquina opuesta del vagón, de estas palabras sobre palabras, que un día encadené así sin más, como una joven ociosa hace coronas de flores muertas, de estas tazas de té en bolsa... Reniego. Reniego, palabra a palabra, así, sin más.
Qué mayor valor que admitir la vergüenza de haber sido prematura, apremiante, incapaz.
Sam 海♡