La dama oceánica

lunes, 9 de marzo de 2015

Kristallnacht

Tanto amor. Tanto amor, ¿y para qué? Para nada. No me sirve para nada. Tantos años mirando hacia fuera y cantando a corazón abierto cual pájaro enjaulado, y todo para que me pasen de largo, para que crean que soy amable. Tantos años de que nadie me tenga en cuenta. Puede que me acostumbre, pero eso no significa que el amor se vaya. Arde, y me consumirá a mí antes de extinguirse. Es el anhelo inmortal de los que viven tras paredes gruesas. ¿Es que no grito lo bastante alto? Apenas tengo voz, la jaula me la ha arrebatado. Tampoco sé volar. No hay escapatoria posible. Me pudriré aquí, pues. Me resigno, pero solo porque hay ventanas. Eso sí: ni una sola puerta. Al otro lado de la colina, desde la puesta de sol, me sonríes y me preguntas qué tal me ha ido el día. Y yo no puedo más que pensar que eres amable. Amable, y la octava maravilla de esta tierra enferma. Y de pronto, se hace de noche y tu sigues andando. Ignoras mi prisión.

Todos la ignoramos.

海♡



Carta de papel

9 de Marzo, 2015




Querido chico de papel,


La verdad es que no sé por qué te escribo en lunes. Leí en algún sitio que los lunes no son para las cartas de amor, y mi horóscopo de hoy no presagia buena suerte. Pero mala suerte la tuve desde el día en que nací, ¿verdad? No sé si fueron las estrellas, o mis padres, o el azar, pero nací en un mundo sin ti. Primer indicio.

Tampoco sé por qué te llamo “chico de papel”. Al fin y al cabo, tienes nombre, y auque seas de papel, tus ojos verdes tienen más que ver con las coronas de laurel que con una hoja blanca y unas gotas de tinta. Creo. No lo sé. Sé muy pocas cosas, chico de papel. Sobre ti, sé todo lo que puedo. Pero son muy pocas cosas.

A lo mejor es porque soy consciente de que hay muchos otros chicos de papel ahí fuera, ¿sabes? Y yo misma conozco muchos, muchísimos chicos de papel. Pero ninguno como tú. Te llamaría “mi chico de papel”, pero yo sé que no me perteneces. Asíque me decido por “chico de papel”. Es suficientemente genérico y ambiguo, sin perder cualidades descriptivas, sin ninguna imprecisión.

Creo que te gustaría esa frase. A ti te gustan las frases acertadas, las palabras justas. El lenguaje académico, las camisas planchadas. El verde, el negro, el naranja. Tocar el piano.

Yo también toco el piano. Y aunque no me gusta mucho el naranja, creo que a ti te queda bien. Lo mismo con el verde oscuro de tus ojos. Creo que es una forma especial de que te guste algo. No lo sé. Para mí este tipo de cosas son un poco misteriosas, sinceramente. Creo que lo que intento decir es que tus ojos no son bonitos porque sean verdes, sino que el verde es bonito porque son tus ojos. No espero que lo entiendas. Yo sé que a ti estas cosas no se te dan bien. No importa. A mí tampoco, ya lo ves. Me aburre mi propia carta.

No quiero chicos de carne y piel, chico de papel: quiero a un chico de papel, y quería que lo supieras.

Eso es todo.

Con todo mi amor de papel,



                                              Sam 海♡