«La
desdicha es muy variada. La desgracia cunde con las más diversas
formas en la tierra. Desplegada por el ancho horizonte, como el arco
iris, sus colores son tan variados como los de éste, a la vez tan
distintos y tan íntimamente unidos».
— E.
A. Poe (1809
- 1849)
Amarillo. Los girasoles de plástico en el despacho de un arquitecto
sin vocación.
Expira.
Gris. La chica daltónica que conociste cuando estudiabas.
Inspira.
Rojo. Las cicatrices bajo la muñequera de ese chico del autobús.
Expira.
Rosa. El pañuelo que cubre la calvicie de una madre.
Inspira (no abras los ojos).
Naranja. Un inmigrante ilegal que recolecta fruta en Valencia.
Expira (deja de temblar).
Verde. El color de los ojos que habría tenido el niño que nació
muerto, de haber vivido.
Inspira (no llores, no llores).
Violeta. El vestido que llevaba el día que me dejó.
Expira.
Azul. El abismo que se extiende a mis pies, inconmensurable.
Un solo paso.
Negro.
海♡
Que lento y aognizante paseo. Una vida en un arcoiris, es muy desolador... Muy emotivo y bonito.
ResponderEliminarUn saludo.
He sentido cada color, cada imagen, con un latido. Por cada uno de ellos he soltado un suspiro. Precioso, Sam. Has creado algo precioso. Una auténtica maravilla visual, que casi se puede tocar.
ResponderEliminarUn beso,
C.
Jo-der, Sam. Qué mezcla de colores y qué todo. He visto imágenes, muchas, casi como si las estuviera viendo realmente en la pantalla. Era algo mágico. Tiene toda la gracia de la poesía y el microrrelato junto. Es genial, de verdad.
ResponderEliminar¡Muchas gracias y un beso!
Étincelle
Una belleza de poema, realmente.
ResponderEliminarSaludos!
Nunca los colores llamaron con tanta fuerza la fibra sensible de nuestro corazón. Querida, siempre que pienso que no puedes superarte haces cosas como estas y me das en las narices. Definitivamente, tu océano es vasto e inescrutable, espero que no deje nunca de regar mi jardín de rosas.
ResponderEliminarUn frío beso,
Emily
Precioso y lúgubre a la vez (será que me gustan estos finales xD).
ResponderEliminar¡Saludos!