Hoy quiero escribirte un texto a ti. Quiero escribirte porque sé que escribo sobre el vacío y sobre el verano, sobre la paz, los invernaderos y la tinta, sobre acero y sobre polillas. Pero hoy quiero escribirte a ti.
Estoy intentando escribirte a ti, y no al vacío, o al verano, o a la paz, o a los invernaderos, ni a la tinta ni al acero, ni a las polillas.
Pero creo que lo estoy intentando demasiado.
Siempre he escrito. Eso no puedo negarlo. Siempre he escrito sobre el verano porque innevitablemente siempre ha habido un verano en mi vida. Una guerra, un prado, un papel, una herida, una lámpara encendida.
Pero nunca he tenido un tú.
Y no sé como escribirte.
Eres algo nuevo.
Continuará/continuaremos.
海♡
Sinceramente, ese algo nuevo debe sentirse muy especial por el mero hecho de ser el sujeto de sus intentos de escribirle algo. Yo me sentiría especial. No todos los días el mar deja de sentir y se sienta a pensar.
ResponderEliminar