La dama oceánica

martes, 13 de enero de 2015

Eclipses y la tragedia de no ponernos de acuerdo

Creo que necesitamos un choque.

Definitivamente, un choque es lo que hace falta
para zanjar este asunto de una vez por todas.

Un choque de frente,
un choque a 150 km por hora.

Pero si tú eres el Sol, y yo soy la Luna,
¿cómo diablos vamos a chocarnos nunca?
No nos encontraremos.

Yo nunca veré tu luz del todo,
tú nunca llegarás a conocer mis sombras.

Yo no tendré tus amaneceres somnolientos.
Tú no conocerás mis puestas de Sol oscuras.

No vamos a chocarnos nunca.

Suspiró.
Suspiraron.

Nunca se chocarían.

Suspiré.
Suspiraste.

Creo que me he topado con un muro mientras caminaba.
¿Qué es ésta luz cegadora?

海♡

No hay comentarios:

Publicar un comentario